Por nefertiti551 | mayo 22, 2012 - 0:12 am - Publicado en Literatura

Registrar la información

La información se transmite con frecuencia por vía oral, como sucede en la exposición de un profesor, de un conferenciante o de los participantes en un debate. Un procedimiento habitual para registrar esa información es la toma de notas.


La toma de notas

Frente a la comunicación escrita, la información transmitida oralmente no queda recogida en un soporte estable, salvo que se grabe. Por eso, si queremos dejar constancia de ella para poder recordarla y manejarla, debemos fijarla por algún procedimiento, como puede ser la toma de notas.

Tomar notas es, pues, una actividad fundamental, que está en la base del aprendizaje (la toma de apuntes) y de la elaboración de diversos tipos de documentos. Así, el periodista que asiste a una rueda de prensa debe anotar lo que se dice para redactar después su crónica, las decisiones a las que se llega en una junta de vecinos han de quedar registradas para posteriormente reflejarlas por escrito en el acta que de ella se levanta, etc.

Cómo tomar notas

La toma de notas se realiza al mismo tiempo que se emite la información y, generalmente, no es posible volver a escucharla.

Para tomar notas de forma eficaz, es necesario atenerse a algunas normas de carácter general:

Apuntar únicamente lo fundamental, de forma escueta y clara. No se debe intentar copiar al pie de la letra lo que se dice, sino seleccionar la información y reformularla con palabras propias. Tampoco es necesario emplear siempre enunciados en forma oracional; a veces es más útil y rápido condensar la información por medio de sintagmas suficientemente expresivos.

Supongamos, por ejemplo, que recibimos la siguiente información oral:

Nada más nacer, el bebé es sometido al test de Apgar, por el que se valoran cinco categorías: color, frecuencia cardíaca, reflejos, tono muscular y esfuerzo respiratorio.

Esa información podría anotarse así:

Test de Apgar: valoración del color, frecuencia cardíaca, reflejos, tono muscular y esfuerzo respiratorio.

Organizar y jerarquizar la información. Podemos emplear para ello distintos sistemas: títulos y subtítulos, diferenciación de márgenes para reflejar las relaciones de dependencia, esquematizaciones mediante números, letras, boliches (.), rayas (-), etc.


Los apuntes

Los apuntes son anotaciones tomadas a partir de una exposición oral. Su objetivo es registrar y conservar la información fundamental proporcionada por la persona que hace la exposición: el profesor en el aula, un conferenciante…

Tomar apuntes implica seleccionar y anotar la información a medida que la vamos recibiendo. Ello exige un considerable esfuerzo de atención y la capacidad de discriminar y resumir de forma rápida la información relevante.

Por lo general, los apuntes se toman con el propósito de estudiarlos. Para que este objetivo pueda alcanzarse, los apuntes han de ser concisos y resultar comprensibles en una lectura posterior.

Cómo tomar apuntes

Estos serían algunos consejos prácticos para la toma de apuntes:

Anotar en la parte superior de la hoja la fecha, la materia y el título correspondiente al contenido que se va a exponer («Las clases de palabras», «Las autonomías en España», «Los poliedros»…).
Dejar márgenes amplios que permitan añadir posteriormente anotaciones o comentarios.
Procurar distinguir los diferentes subapartados de la exposición y emplear subtítulos específicos para cada uno. Así se conseguirá estructurar los apuntes y facilitar su estudio.
Si se pierde el hilo de la exposición, es conveniente dejar un espacio en blanco y continuar. Más adelante se podrá completar los apuntes consultando los del resto de compañeros o preguntándole al profesor.
Anotar de la forma más exacta posible las definiciones, las fórmulas y los datos concretos: fechas, nombres de personas o lugares…
Emplear abreviaturas para anotar las palabras de uso frecuente.

x: por
q: que
sg: según
+q: más que
×a: para
s/e: sin embargo
tb: también
=: igual
≠: distinto
-q: menos que
tpo: tiempo
tp: tampoco
s.: siglo
ppal.: principal
ej.: ejemplo
×q: porque
ha: historia
a/t: a través

Al tomar apuntes la tarea fundamental es seleccionar y jerarquizar la información. A continuación aparece un ejemplo en el que la información está organizada jerárquicamente:

Geografía e Historia

25-10-2009

Los procesos de urbanizacion

Diversidad de los procesos urbanos:

Países desarrollados:
Urbanización precoz ( gran expansión de la ciudad.
Actualm.: expansión limitada (ritmo natural de crecimiento).
Países en vías de desarrollo:
Urbanización tardía y brusca.
Actualm.: crecimiento de las ciudades debido a la migración de grandes masas de población campesina.


Cómo detectar la información relevante

La persona que hace una exposición oral suele ofrecer una serie de «pistas» o indicaciones sobre aquellos elementos de la exposición que tienen una importancia mayor y a los que, por lo tanto, habremos de prestar una especial atención.

Quien expone puede indicar de forma explícita la relevancia que concede a un determinado elemento: «Lo que voy a decir a continuación es importante». También un tono de voz enfático o una dicción pausada pueden ser indicios de que lo que se expone es importante.
Los cambios de tema suelen marcarse de forma nítida, con la intención de que el receptor perciba la estructura de la exposición. Por ejemplo: «Ahora vamos a hablar de las propiedades de los metales». Conviene estar atentos a estos cambios de tema y reflejarlos en los apuntes abriendo un nuevo apartado.
Con frecuencia, el profesor escribe en la pizarra aquellos contenidos que deben registrarse de forma literal: definiciones, fórmulas, esquemas… Debemos copiar estos elementos asegurándonos de no cometer ningún error.

Reelaborar los apuntes

El trabajo con los apuntes no finaliza una vez que los hemos tomado. Los apuntes, tal y como quedan al concluir la exposición oral, han de considerarse una primera versión o borrador que exige una reelaboración posterior. Es conveniente que leamos los apuntes cuando aún tenemos fresco el contenido de la exposición. En esta lectura podremos detectar las posibles lagunas que haya en ellos y los puntos que no nos quedan claros. Deberemos fijarnos especialmente en la estructura que hemos dado a los apuntes y añadir aquellas indicaciones que contribuyan a precisar la organización.

En un momento posterior será necesario verificar, cotejar y completar la información que hemos recogido. Cuando tengamos dudas, habrá que comprobar la exactitud de las anotaciones tomadas, bien consultando al profesor, bien acudiendo a materiales impresos, como enciclopedias y monografías. En cualquier caso, será siempre útil contrastar nuestros apuntes con los que han tomado otros compañeros, para de este modo poder completarlos o mejorarlos.

«Pasar a limpio» los apuntes

Es conveniente pasar a limpio los apuntes, lo cual implica redactarlos cuidadosamente, prestando atención a cuestiones como la puntuación y la ortografía. Este será el momento oportuno para consolidar la estructura de lo anotado (división en apartados y párrafos). Un ordenador nos facilitará en gran medida esta tarea, puesto que cualquier procesador de textos permite introducir añadidos o modificaciones con toda facilidad. Una vez pasados a limpio, los apuntes deben constituir un resumen ordenado y claro de la exposición oral, apto ya para el estudio.

Nota original: http://www.kalipedia.com/lengua-castellana/tema/tratamiento-informacion/registrar-informacion.html?x=20070417klplyllec_623.Kes

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